FRATERNIDAD CRISTIANA DE PERSONAS 

CON DISCAPACIDAD 

CARTA DE AMIGOS     Página inicio

FEBRERO'O1

EVANGELIZAR DESDE LA FRAGILIDAD

Este mes de Febrero acoge en sus primeros días, una reunión de la Comisión General. En ella, vamos a presentar la Programación de la F.C.E.M. de España para el cuatrienio 2001-2004.
En su día el Equipo General propuso a la Comisión que fuera: Evangelizar desde la fragilidad, el lema que unificase los objetivos y tareas. Aprovechamos ahora esta Carta de Amigos, para ofrecer una reflexión que nos ayude a situar este lema en el contexto bíblico y pastoral, que nos llevó a asumirlo como horizonte del quehacer de la Fraternidad en este tiempo.

Dios mismo ha querido actuar desde la debilidad y la fragilidad humanas para manifestar su fuerza a través de ellas.

La Sagrada Escritura nos muestra como Dios ha elegido lo débil del mundo para hacernos llegar la fuerza de su misericordia. Son numerosos los protagonistas de los grandes acontecimientos de la Historia de la Salvación que, partiendo de su propia debilidad personal, de la fragilidad de sus propias fuerzas, han sido elegidos por Dios, para introducir en el mundo la plena y definitiva Salvación. Moisés, Profetas, Reyes... han confundido con la fuerza de su debilidad a los sabios y entendidos, han ido realizando poco a poco la Salvación trazada desde antiguo y acontecida definitivamente en la historia de la humanidad en Cristo, nuestro Redentor.
De la misma manera comienza el Evangelio: Zacarías e Isabel, dos ancianos sin hijos porque ella era estéril, abren las puertas a la esperanza del mundo, dando luz al que lleno de Espíritu Santo “preparará al Señor un pueblo bien dispuesto”
(Lc 1, 5-17). La debilidad, una vez más, será la fuerza de Dios; porque para Él no hay nada imposible.

María de Nazaret, joven y virgen, será la humilde esclava elegida por Dios como morada de su Hijo. Ella no sale de su asombro; ¿Cómo puede ser esto?, pero confía en la palabra del ángel y dócil a la voz del Espíritu, hará posible otra vez lo que parecía imposible. Una vez más, ahora con María, podemos afirmar: “Su brazo interviene con fuerza, desbarata los planes de los arrogantes, derriba del trono a los poderosos y exalta a los humildes...” (Lc 1, 42-66)

Y así continuará la historia hasta nuestros días. Los Apóstoles, el mismo Pablo y después muchos otros, serán los elegidos que manifiestan, como Dios se sirve de  los más humildes, de los débiles, de los pequeños, de los pecadores...
Esta misma experiencia fue la que llevó al propio Jesús a dirigirse al Padre con estas palabras: “Bendito seas Padre, Señor del cielo y tierra, porque si has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla: sí, Padre, bendito seas, por haberte parecido eso bien”
(Mt 11,25). 

La Fraternidad: testimonio cualificado y eficaz para la evangelización

“Fijaos a quienes os llamó Dios: no a muchos sabios intelectuales, ni a muchos poderosos, ni a muchos de buena familia. Todo lo contrario: lo necio del mundo se lo escogió Dios para humillar a lo fuerte...” (Lc 5, 1-11)
Bien sabemos aunque a veces nos cuesta hacerlo entender a otros hermanos nuestros, cristianos también, que la enfermedad y la minusvalía son siempre en sí mismas, un mal a combatir, una limitación a ir superando, como lo son la pobreza y cualquier otra manifestación de la limitación humana, especialmente cuando ponen en peligro la propia dignidad de la persona. Pero esta misma fragilidad se convierte por la fe, con la fuerza de la presencia de Dios, en un signo iluminador, capaz de transformar la vida del hombre hasta extremos insospechados. Los militantes fraternos, incorporados por Cristo por el Bautismo estamos llamados a dar testimonio de la fe ante el mundo, participando, activa y responsablemente, desde nuestra condición de fragilidad humana, con nuestras limitaciones y nuestras posibilidades.

La fragilidad del cuerpo, las limitaciones físicas, incluidas las más graves, no sólo no son excusas para dejar de vivir consecuentemente nuestra vocación cristiana al apostolado, sino que se convierten desde la fe, en una fuerza generadora de nuevos valores e impulsos para la evangelización. Es la misma fuerza de esa fragilidad la que nos empuja y legitima como verdaderos apóstoles de nuestros hermanos.
Así, la Fraternidad se convierte en esa desconcertante realidad, que aunque frágil en sus miembros, es portadora de la presencia vivificante de Cristo, que lejos de invitarnos a permanecer quietos y pasivamente resignados, nos llama a levantarnos, y puestos en pie, a seguirle... sin dejar la camilla sino cargando con ella.

Así es como la Fraternidad da testimonio del valor cristiano del sufrimiento haciendo llegar a nuestros hermanos que sufren: “no podemos menos de contar lo que hemos visto y oído” (Hc 4,20)

Equipo General

PROFETAS EN LA DIÓCESIS DE MURCIA

En la Casa de Espiritualidad de Villa Pilar, el fin de semana del tercer domingo de Adviento, tuvo lugar un cursillo bíblico sobre los profetas, impartido por el Consiliario General, José Mª Marín, estos fueron los temas tratados:

- El contexto bíblico: quiénes son los profetas, cuál es es su mensaje, qué sentido tiene hoy el ministerio profético en la sociedad y en la Iglesia...

- Recordar a los profetas bíblicos: hombres que impulsados por el espíritu de Dios creían en la promesa de salvación y lucharon por mantener la vida en el corazón de su pueblo, oponiéndose a toda injusticia, sin dejarse vencer por las dificultades y el desaliento o por las tentaciones del poder y de éxito.

Ha sido esta sido una experiencia gratificante al comprobar, una vez más, que la Fraternidad desde su pobreza y fragilidad, sigue viva y esperanzada.
Los fraternos de Murcia, con enormes dificultades: pobres y pocos, pequeños y discapacitados, pero en pie, creyendo, esperando y luchando por el mundo nuevo instaurado por Jesús.
Sin duda también hoy, los falsos profetas del bienestar y el conformismo, legitimadores de la injusticia y cómplices de la exclusión de los mas pobres, encontrarán su oposición en los creyentes fraternos que tratan con sinceridad de entender, celebrar y vivir su compromiso de fe.

Ánimo y gracias.
                                                                 José Mª Marín

CUARESMA: UN APASIONANTE VIAJE HACIA EL INTERIOR DE TI MISMO 

El mes de febrero finaliza, abriendo las puertas a un nuevo tiempo litúrgico la Cuaresma. Un tiempo de los llamados “fuertes” en la espiritualidad cristiana, especialmente porque nos prepara para celebrar el Misterio Pascual, centro de nuestras celebraciones, con un corazón abierto a Dios y solidario con los hermanos. Y así es: fuerte; si lo tomamos en serio más allá de ritos, rutinas y tópicos.
A los fraternos os sugiero, con cariño, que intentéis iniciar la Cuaresma participando activamente en alguna celebración de “imposición de la ceniza”. Con sencillez, orando... Al escuchar las palabras: “conviértete y cree en el Evangelio”, seguramente, sentirás la necesidad de iniciar un apasionante viaje: caminar hacia el interior de ti mismo y descubrir que hay dentro, en lo más intimo de ti que sobra o molesta, frena o paraliza tu verdadero desarrollo integral y pleno, tu relación solidaria y tu amistad con Dios.

Ese viaje podrá continuar después, llegando a lo más genuino y propio de la identidad de la Fraternidad, también ahí descubrirás cosas que entorpecen su crecimiento.
Si deseas seguir viajando podrás llegar al corazón de la misma Iglesia y a su misión evangelizadora ¡encontrarás tantas cosas que mejorar!

Con mayor empeño si cabe, podrás continuar hasta llegar a la sociedad. Te sorprenderás descubriendo lugares y acontecimientos, personas e instituciones que son el fiel reflejo de lo más oscuro que anida en el corazón de los hombres y llega a impregnarlo todo. No te pierdas la oportunidad de profundizar en todo ello y buscar, en el Espíritu de Jesús, la fuerza y la ilusión de vivir al servicio de la Verdad, la Justicia y la Paz.
 A partir del miércoles de ceniza, a lo largo de toda la cuaresma, a través de las lecturas bíblicas que nos presenta la liturgia, podrás ir descubriendo como revisar tu propia opción cristiana y tu Proyecto Personal de Vida Militante. La Palabra de Dios te ayudará a descubrir cómo fundamentarlos en la oración sincera (que alienta y sostiene tu relación y amistad con Dios) y en la solidaridad fraterna (que anima y trasforma la relación con los demás).
Esa es, precisamente, la finalidad de la Cuaresma: sacarnos de nuestra situación de repliegue egoísta y solitario para ayudarnos a dilatar nuestro corazón hasta límites insospechados. Hasta conseguir que puedan entrar en él: el otro, los demás y Dios mismo.

Si te atreves a iniciar este apasionante viaje (a lo mejor nos encontramos visitando los mismos lugares), no te arrepentirás; eso sí, no te conformes con viejos saldos (quedarse solo en los ritos, formulismos, palabras y buenas intenciones), ni tampoco con las nuevas estafas (vacaciones, consumo y superficialidad).
Aquí tienes una pequeña prueba de lo apasionante y arriesgado que puede resultar ese viaje (hay riesgos que merece la pena vivir intensamente)

Seis cosas detesta el Señor
y siete desprecia totalmente:
ojos altaneros, lengua mentirosa,
manos que derraman sangre inocente,
corazón que trama planes perversos,
pies dispuestos a correr en pos del mal,
testigo falso que dice mentiras,
y el que siembra discordias entre hermanos.
                                                                       Prov 6, 16-19

 IX JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO 

Nueve años hace desde que Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial del Enfermo, que desde entonces celebra la Iglesia el 11 de Febrero. Como sabéis, la celebración de esta jornada mundial no supuso la supresión del Día del Enfermo que ya venía celebrando la Iglesia española; lo que significa que hemos de realizar el esfuerzo de celebrar ambos acontecimientos, y a ser posible, vinculándolos entre sí.
Será bueno que, cada Fraternidad diocesana según sus posibilidades, uniéndonos a las iniciativas de otros grupos, especialmente los de Pastoral de la Salud, aprovechemos esta Jornada Mundial del Enfermo para sensibilizar a la comunidad cristiana y a la sociedad en general sobre la necesaria presencia activa de los enfermos y minusválidos en la vida eclesial y social, y muy particularmente en todos aquellos acontecimientos y experiencias en las que se juega la salud y la dignidad de los que sufren a causa de la enfermedad o la limitación física.
Además de orar juntos, aprovechemos, también, esta celebración para: apoyar a las instituciones que trabajan con y por los enfermos y , además, para denunciar a quienes, por otros intereses (enriquecerse, investigar...), juegan con la vida, la manipulan o la ponen en peligro. Y, para ser un poco coherentes, celebraremos esta Jornada tratando de vivir la enfermedad, la propia y la de los demás, con serenidad, luchando por superar todo aquello que la hace más dificil, más dolorosa y más injusta; asumiendo, al mismo tiempo, los límites que la condición humana finita nos impone, sin perder la dignidad, con esperanza y solidariamente.
A continuación apuntamos algunos párrafos del mensaje del Papa para la Jornada de este año 2001 (la podéis encontrar entera en la web)
“Sólo Jesús, el divino samaritano, es para todo ser humano que busca paz y salvación la respuesta plenamente satisfactoria a las expectativas más profundas (...). Es importante que al inicio del tercer milenio cristiano se de nuevo impulso a la evangelización del mundo de la sanidad como lugar especialmente indicado para convertirse en un valioso laboratorio de la civilización del amor (...) La distribución equitativa de los bienes, querida por el Creador, constituye un imperativo urgente también en el sector de la salud: es preciso que, cese la persistente injusticia que, sobre todo en los países pobres, priva a gran parte de la población de los cuidados indispensables para la salud (...)
Queridos hermanos y hermanas, proclamad y testimoniad con generosa disponibilidad el evangelio de la vida y de la esperanza. Anunciad que Cristo consuela a cuantos viven en medio de angustias y dificultades...”

FRATERNIDAD CRISTIANA DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD

EQUIPO GENERAL

Avda. Los Pinos 242, 12100, Castellón

Tel. 964737098 - Fax.964737101

E-Mail: correo@fratersp.org