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LAS
FUNCIONES EN FRATERNIDAD
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V
Semana de Fraternidad, Agosto de 1997
Nos
alegra enormemente poner a disposición de todos/as los/as fraternos/as
del Estado Español este nuevo instrumento pedagógico, que esperamos nos
sirva para entender mejor el sentido de las Funciones en nuestra
Fraternidad.
Las Funciones son una realidad que ha ido surgiendo en nuestro caminar
colectivo. Hasta tal punto han venido a ser importantes, que figuran en el
capítulo sobre la estructura de la Fraternidad de nuestros nuevos
Estatutos.
El
sentido último que tienen las Funciones es “fomentar
la participación de los fraternos en el Movimiento”, de manera que “las
responsabilidades y tareas estén asumidas por diferentes personas” (Estatutos
Generales, art. 30).
El
trabajar por Funciones nos anima a vivir la corresponsabilidad de todos y
de todas en el Movimiento, para que éste cumpla su misión en la Sociedad
y en la Iglesia.
Deseamos que la presente publicación nos ayude crecer en esta
corresponsabilidad y en la eficacia de nuestro trabajo apostólico al
servicio del Reino de Dios.
La Seu d’Urgell, 25 de agosto de 1997, en la V Semana de
Fraternidad
EL
SENTIDO DE LAS FUNCIONES EN FRATERNIDAD
Los
Estatutos nuevos de la Fraternidad dicen: “La
F.C.E.M. fomenta la participación de los fraternos en el Movimiento. Los
equipos se desarrollan en la medida en que las responsabilidades y tareas
estén asumidas por diferentes personas. Es lo que pretenden las
Funciones, que consisten en el reparto del trabajo de la F.C.E.M. en ocho
áreas de actuación, que se coordinan y relacionan en cada momento”.
La
historia de las Funciones
Donde
hay vida colectiva surge enseguida la organización. Ésta
debe estar al servicio de la vida, sólo tiene sentido en cuanto
que ayuda a desarrollar y acrecentar esa vida. Es cierto que si
la organización se hace excesiva, la vida puede ser sofocada;
pero, también es evidente que sin una organización no se puede caminar
colectivamente.
En el surgimiento progresivo de las Funciones, vemos un caso concreto de cómo
la vida de la Frater ha ido necesitando una organización mayor. Debemos
vigilar para que la organización no sofoque la vida, sino que la sirva.
Por ello, es importante que entendamos bien el sentido de las Funciones y
cómo vivirlas.
Ya el Padre François conoció este fenómeno en la naciente Fraternidad.
Él mismo entendió desde el principio la importancia del equipo. Con
frecuencia repetía expresiones como ésta: “No
actuar aislado. Nunca se insistirá demasiado sobre este punto. La idea de
actuar en equipo es una idea familiar en Fraternidad: equipos de base, de
diócesis, de región, de nación, en fin, equipo internacional. Estando
solo, cuesta mucho el perseverar en las dificultades. En cada cual los
dones son diferentes. ¡Qué riqueza poderlos poner en común!”.
La
toma de conciencia progresiva de que, como dice el P. François, nuestros
dones son diferentes y de que ponerlos en común supone una gran riqueza
está en el origen de las Funciones. Paralelamente a lo ocurrido en las
demás Fraternidades y en la Fraternidad Intercontinental, en la Frater de
España se fue dando este proceso de distribución de tareas, que ha
terminado dando lugar a las actuales Funciones. Veamos el recorrido histórico.
La Frater nace en España en 1956. En las sucesivas etapas de este primer
periodo, fue muy importante el papel de la persona Responsable y del
Consiliario. Como la vida se iba incrementando, las tareas iban siendo
asumidas por otras personas, además de esta “pareja” característica.
Y así va apareciendo la figura del Secretario-Tesorero, quien se
encargaba de organizar las visitas, etc...
Con
la llegada de la democracia, a partir de 1975, surge un fuerte movimiento
asociativo y reivindicativo entre las personas enfermas y minusválidas.
Sabemos que la Frater participó en dicho movimiento de manera entusiasta
y apasionada. La necesidad de actuar “hacia fuera”, es decir, de cara
a la sociedad, a las instituciones públicas, etc...va haciendo brotar
otra nueva figura: la persona responsable de lo Social, o la Animación al
Compromiso Sociopolítico.
Llegó un momento en que se vio necesario pasar de las Campañas anuales
de Formación a un Plan Sistemático de Formación. En esto se ha de
reconocer la ayuda recibida de otros movimientos apostólicos,
particularmente de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), cuyos
principales dirigentes contribuyeron muchísimo a la evolución que se dio
en Frater.
Se ve la necesidad de organizar la Formación por equipos y de introducir
un Plan de Formación Sistemática (proceso que tiene lugar entre las
Jornadas Nacionales de Estudio, celebradas en agosto de 1981, en el
Seminario Menor de Pilas -Sevilla- y la Asamblea Extraordinaria de
Zaragoza, en 1986). En este proceso se perfila una nueva figura: la
persona Responsable de Formación. Se celebran varios encuentros de los
Responsables Regionales de Formación.
Cada
vez, pues, se fue percibiendo con mayor claridad la conveniencia de que
las tareas dentro de los equipos se repartieran entre sus miembros, para
la mejor eficacia del trabajo.
Así, en el Primer Encuentro de Equipos Diocesanos, celebrado en Orio
(Guipúzcoa), en septiembre de 1983, ya se habla de las siguientes “Funciones
(respuestas): Representación, Animación de la Fe, Formación,
Misionera-Difusión, Social, Cultura y Tiempo Libre y Secretaría-Organización”.
Se dice que los Equipos Diocesanos deben irse organizando con esas
Funciones, “aunque sin imponer
exigencias imposibles ni acelerando el ritmo de asimilación adecuado”.
Al año siguiente, en el Segundo Encuentro de Equipos Diocesanos, en
Banyoles (Gerona), agosto de 1984, se precisa el sentido de cada una de
esas Funciones. Se conserva de ese Encuentro un documento titulado “Estructura
y funcionamiento práctico del Equipo Diocesano de Fraternidad”,
donde se explica el porqué y el contenido de cada una de las Funciones.
Se trata del principal texto que tenemos hasta el momento referente a las
Funciones. En cuanto a la motivación, se afirma: “El
Equipo está, pues, en función de que las responsabilidades y tareas estén
asumidas por diferentes personas. No podemos dejar que todas las cosas
dependan del Responsable Diocesano”.
Y se expresa con claridad el porqué de esa distribución de tareas: “Las
Funciones que desempeña el Equipo Diocesano nacen de las necesidades
reales de la vida de la Fraternidad a las que hay que dar una
respuesta”.
Las diferentes Funciones son enumeradas y explicadas una por una. La
única variación, respecto al año anterior, es que a la Función Social
se le denomina “Función de Animación del Compromiso”.
A
partir de este Encuentro de Banyoles, se repite constantemente la
necesidad de que los equipos, a los distintos
niveles, tengan el suficiente número de miembros para que asuman
entre todos las diferentes Funciones. Como muestra de esta manera de
pensar que se ha ido imponiendo, veamos el siguiente texto: “Lo
que sí debemos tener claro es que estas Funciones deben estar en todos
los equipos, incluso en los de base, para que todo lo que se vive en la
base tenga una resonancia a nivel superior y todo lo que se decida y
avance a estos niveles repercuta inmediatamente en la base”.
Las
Funciones, ejercicio de corresponsabilidad
Las
Funciones son una forma privilegiada de vivir la corresponsabilidad en la
misión. Es lo mismo que sucede a nivel de la misión de la Iglesia. No
todos debemos hacerlo todo, pero entre todos lo hemos de hacer todo.
Como en un cuerpo, no todos los órganos realizan las mismas funciones,
sino que cada uno hace algo diferente, para el bien de todo el cuerpo, así
en la Frater no todos hacemos lo mismo, para que entre todos consigamos ir
realizando los fines de todo el Movimiento.
Esta
imagen del cuerpo es lo que explica el sentido profundo que tienen las
Funciones. Es una contribución de todos y cada uno al bien de todo el
Movimiento, de su misión evangelizadora. No tendría sentido que hubiera
algún tipo de “competencia” entre las distintas funciones: cuál es
la más importante, cuál hay que potenciar más...Como dice San Pablo: “Muchos
son los miembros, mas uno es el cuerpo. Y no puede el ojo decir a la
mano:’¡No te necesito!’. Ni la cabeza a los pies: ‘¡No os
necesito!’...Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un
miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo” (Iª
Cor. 12, 20-26 ).
La
misión es de todo el Equipo, pero es asumida, de manera corresponsable,
por todos y cada uno de los miembros. Nadie trabaja para “apuntarse un
tanto”, ni para humillar a nadie, ni para sobresalir entre todos los del
grupo...
Las Funciones, para ser más eficaces, suelen organizarse, a nivel
diocesano y de zona, en Comisiones. En estas Comisiones se reúnen
aquellas personas que llevan esa misma Función en los Equipos de Base y
Diocesano, presididos y animados por el Responsable Diocesano de la Función
o por el de Zona, según el caso. El Secretariado es el órgano, a nivel
estatal o general, de todas las personas Responsables de Zona de la Función,
con la animación del Responsable General de la Función y la ayuda de
algunos asesores.
Todas estas organizaciones no son caprichosas, ni porque queramos
complicar las cosas, sino precisamente para facilitarlas y rentabilizar
apostólicamente nuestros esfuerzos. En el fondo, se trata de formas de
ejercer la corresponsabilidad eclesial.
La
interrelación de las Funciones
Es
algo de lo que hablamos en Frater desde el mismo momento en que se
establecieron las Funciones. Tenemos que ejercerlas siempre en estrecha
vinculación, afectiva y efectiva, con todas las demás.
Esta interrelación supone que cada cual conoce bien lo que tienen que
hacer todas las demás Funciones, para poderles ayudar, complementar,
animar. Esto vale especialmente para la persona que asume la Función de
Representación, que evidentemente es la que nunca puede faltar en un
Equipo, del tipo que sea. El Responsable del Equipo debe velar por la
buena marcha del conjunto y, por eso mismo, debe animar a que cada cual
cumpla con su Función. Y ¿cómo lo hará si no conoce bien el sentido y
las tareas de cada Función?.
Se
ha de tener, además, un exquisito respeto al campo o ámbito de actuación
de las otras Funciones, porque en Frater no podemos “anular” a los
otros compañeros, cosa que a veces puede ocurrir sin apenas darnos
cuenta. Para evitar esto, es muy bueno
y conveniente que todos sepamos bien lo que corresponde a cada
cual.
FUNCIÓN
DE REPRESENTACIÓN
“Su objetivo es ser vínculo de unión entre los miembros de la
F.C.E.M. y coordinar, dentro de cada equipo, el resto de las
Funciones.
Representa a la F.C.E.M. ante la Iglesia, la Administración, y en otros
movimientos y asociaciones.
Potencia
la participación de todos los fraternos en sus reuniones y en cuanto se
programe”(Estatutos Generales, art. 30, 1)
OBJETIVOS
1-
REPRESENTAR A LA FRATER, siendo el “signo visible” de la Fraternidad
en la Diócesis, en la Zona o a nivel General. Y como tal, establecer los
contactos oportunos con las instancias representativas de Iglesia o de la
Sociedad, en nombre de la Fraternidad.
2 - SER VÍNCULO DE UNIÓN entre los miembros de la Fraternidad. Ante
todo, la persona Responsable es la llamada
a crear un Equipo y a trabajar con ellos a su nivel. Luego, conectar ese
Equipo con los otros niveles del Movimiento. La persona Responsable o de
Representación ha de ser el enlace natural entre los distintos niveles de
la Frater.
3 - COORDINAR las distintas Funciones dentro del
Equipo, de forma que todos realicen bien su tarea con mirada de
conjunto. La persona Responsable es la que tiene que garantizar la
interrelación de todas las Funciones.
4 - POTENCIAR LA PARTICIPACIÓN de todos los fraternos en todas las
actividades, repartiendo y compartiendo las responsabilidades. El
Responsable no es el que lo hace todo.
5 - ANIMAR TODA LA VIDA Y LA MISIÓN DE LA FRATERNIDAD, siempre pendiente
- la persona Responsable - de que cada fraterno se encuentre a gusto en su
trabajo y en su vida, acompañando los procesos personales de despertar y
de crecimiento, la dimensión misionera y de compromiso, atendiendo al
camino de los Equipos, siguiendo de cerca los procesos de iniciación,
etc...
TAREAS
QUE DEBE REALIZAR
·
Ante
todo, trabajo por conseguir un Equipo que responda a las necesidades de la
Diócesis, de la Zona o de la Frater General, haciendo posible que exista
un miembro responsable de cada Función.
·
Preocupación
personal por cada miembro de su Equipo.
·
Creación
de un ambiente fraternal, con los medios a su alcance, que favorezca la
vida de cada uno y haga fecundo el trabajo común del Equipo.
·
Animación
para que se programe anualmente cada una de las Funciones, apoyando su
puesta en marcha y la revisión de lo programado.
·
Contactos
con otros Movimientos, Asociaciones y Entidades eclesiales y
administrativas.
·
Contacto
frecuente con los Responsables de Equipos a otros niveles (base,
diocesanos, de zona, general).
·
Preparación
cuidadosa de las reuniones de su Equipo y con él de las Asambleas
Diocesanas, de Zona, General, Comisión General, etc...
·
Participación
responsable en las Asambleas Generales, de Zona, encuentros sociales o
eclesiales a los que asista como Representante de la Frater.
·
Información
permanente de todo lo que se hace y se decide, para que la comunicación
fraterna funcione siempre de manera fluida.
·
Seguimiento
cariñoso y cercano de todos y de cada uno de los fraternos encomendados a
su responsabilidad.
PERFIL
DEL RESPONSABLE
-
Capaz de animar a todos los miembros de su Equipo y Fraternidad.
-
Generosidad para estar siempre disponible a ayudar, suplir, animar,
acompañar...
-
Que sabe repartir tareas y
responsabilidades y trabajar en Equipo.
-
Persona constructiva, creadora de buen ambiente, capaz de valorar y
acompañar el trabajo que hace cada uno de sus compañeros.
-
Valiente para decir las cosas claras cuando haya que decirlas, aunque le
cueste.
-
Sobre todo, que tenga bien asumido el carisma de la Frater y sea testigo
con su vida del ideal evangélico que proclama la Fraternidad.
FUNCIÓN
DE ANIMACIÓN DE LA FE
“Su
objetivo es animar y potenciar la experiencia cristiana de los miembros de
la F.C.E.M., tanto a nivel personal como comunitario, propiciar la unidad
eclesial, y ayudar a
clarificar y fomentar las actitudes evangélicas” (Estatutos
Generales, art. 30, 2)
OBJETIVOS
1-
ANIMAR LA EXPERIENCIA CRISTIANA de los miembros de la Fraternidad,
haciendo posible que todos puedan vivir la Frater como un verdadera
experiencia espiritual, que hagan una opción personal y responsable por
el Movimiento e intenten vivir el compromiso fraterno en toda su vida.
2- ACOMPAÑAR LOS PROCESOS PERSONALES Y COMUNITARIOS, de manera que se
vaya dando un crecimiento en la fe y
en el compromiso eclesial en todas personas y en todos los Equipos de la
Fraternidad.
3 - PROPICIAR LA UNIDAD ECLESIAL, tanto en el interior del Movimiento como
en relación con otras instancias de la Iglesia local y universal.
4 - FAVORECER las distintas dimensiones de la experiencia de la fe, de
modo que en la Fraternidad se cultive la oración y el compromiso activo,
la lucha solidaria por una sociedad justa y la celebración de la Eucaristía
y los sacramentos, la conciencia de Iglesia y el compartir los bienes, el
espíritu misionero y la comunión interna del Movimiento, etc...
5 - CONTRIBUIR a la vivencia de la espiritualidad de la Frater y a que
todo lo que se programe y realice esté
cimentado en la Fraternidad evangélica y que toda la Frater reciba su
vitalidad del Evangelio.
TAREAS
QUE DEBE REALIZAR
·
Participación,
como uno más, en las actividades del Movimiento.
·
Acompañamiento
cercano de las personas, especialmente de las que tienen alguna
responsabilidad, para ayudarles a crecer de manera integral.
·
Acompañamiento
de los Equipos, para favorecer su camino comunitario en la fe.
·
Preparación,
siempre que sea posible con otros miembros del Equipo, de los momentos de
oración y de celebración.
·
Contacto
permanente con el Obispo y órganos de animación pastoral, para
garantizar la vinculación eclesial del Movimiento.
·
Cultivo
de una espiritualidad encarnada, que una siempre fe-vida, contemplación-acción,
comunión-misión, palabras-compromiso, etc...
·
Atención
a los momentos que se viven, personal y comuntariamente, para ayudar a
iluminar desde el Evangelio las situaciones concretas, propiciando el
discernimiento y fomentando siempre las actitudes evangélicas.
·
Cercanía
a todos los fraternos, para ayudarles a interpretar su vida, especialmente
la situación de enfermedad y minusvalía, desde la óptica creyente.
·
Conexión
con otros presbíteros y con el Seminario, para favorecer que otras
personas puedan conocer el Movimiento y vincularse a él.
PERFIL
DEL RESPONSABLE
-
Puede ser presbítero, laico/a o religioso/a. En cualquier caso, su vida
ha de ser testimonio de lo que ha de realizar: vivir y animar
la fe como experiencia de seguimiento de Jesucristo en el seno de
la enfermedad y minusvalía.
-
Si es presbítero (Consiliario), que se integre totalmente en el
Movimiento (no se trata de aparecer sólo en momentos puntuales), para que
pueda llevar a cabo su labor de acompañamiento en la fe. Que evite el
clericalismo. Que se implique en tareas cotidianas, como todo el mundo.
-
Dos extremos a evitar: el cura que lo hace todo (puede suplantar el
protagonismo de los laicos-minusválidos); y, por otra parte, el que hace
muy poco, con la excusa de que “tiene otras muchas tareas que realizar
fuera de Frater” o de que “a mí no me corresponde sino celebrar la
Eucaristía” (entonces, puede dejar de realizar su Función propia).
-
Ha de ser persona de paz, que fomente la unidad, en la que se pueda
confiar por su entrega y generosidad. Una persona que viva el espíritu de
la Fraternidad.
FUNCIÓN
DE FORMACIÓN
“Su
objetivo es ayudar a los miembros de la F.C.E.M. para que progresivamente
adquieran una conciencia cristiana encarnada en la realidad, crecimiento y
maduración personal, capaz de comprometerlos en la transformación de
este mundo” (Estatutos Generales, art. 30, 3)
OBJETIVOS
1
- FAVORECER EL PROCESO DE FORMACIÓN en las personas y en los Equipos de
la Fraternidad, de manera que progresivamente vayamos consiguiendo “un
modo de ser, actuar y vivir, personal y comunitario, profundamente
comprometido” (Proyecto - Bases - de Formación ).
2 - GARANTIZAR que los Equipos de vida y formación estén de tal manera
organizados que hagan posible el avance progresivo en el camino de la
formación tal como la entendemos en Frater: dejarse “trans-formar” en
una persona nueva - hasta poder decir: “Ya
no soy yo quien vive: es Cristo quien vive en mí” (Gál. 2, 20) -
por la acción del Espíritu y a partir de la realidad en la que estamos
insertos.
3 - FACILITAR que los Equipos lleven adelante el Plan de Formación,
poniendo a su disposición los materiales, metodología, ayudas técnicas,
asesoramiento, etc...que los Equipos necesiten.
4 - EVALUAR permanentemente, con la colaboración de las otras Funciones,
si la Formación discurre por los cauces que nos hemos marcado en
Fraternidad.
TAREAS
QUE DEBE REALIZAR
·
Estudio
constante del Plan de Formación aprobado en la Asamblea Extraordinaria de
1986, para que la Formación se oriente siempre de manera adecuada.
·
Conocimiento
cercano de la realidad de los Equipos de vida y formación, para poderles
asesorar en el momento concreto de su proceso.
·
Conocimiento
de los distintos materiales de que dispone el Movimiento, para poderlos
ofrecer a cada Equipo según sus necesidades.
·
Asesoramiento
constante a todos los fraternos acerca de los asuntos relacionados con el
proceso formativo.
·
Organización
de los cursillos, convivencias, encuentros,... que se requieran para
apoyar los procesos de los Equipos y de las Diócesis, Zonas y Frater
General.
·
Elaboración
de materiales o adaptación de los existentes, para que puedan ser
utilizados de manera eficiente por los Equipos.
·
Evaluación
de la Formación con los Responsables de Social y de Misionera-Difusión,
para verificar si la Formación está llevando al compromiso práctico en
la Sociedad y en la Iglesia.
·
Trabajo
con los fraternos que asisten a los Encuentros Generales, para que se
integren en Equipos de Iniciación.
·
Seguimiento
de los Equipos de Iniciación, para que el proceso se lleve como es
debido.
PERFIL
DEL RESPONSABLE
-
Ha de ser una persona que conozca el método de Formación propio de la
Frater y que lo respete y lo siga con fidelidad.
-
Sensible a las necesidades de las personas y de los Equipos en su proceso
de crecimiento, para saber ser “flexible” y no imponer el método de
manera mecánica e intransigente.
-
Que tenga claro que la Formación en Frater ha de ser integral, asumiendo
las distintas dimensiones de manera armónica y equilibrada: acción-contemplación,
comunión y misión, reflexión-compromiso, etc... Y que sea testigo de
ello en su propia vida fraterna.
FUNCIÓN
MISIONERA-DIFUSIÓN
“Su
objetivo es la extensión de la F.C.E.M,
promover los contactos personales con nuevos miembros, dar a
conocer el estilo y espíritu del movimiento, así como el compromiso de
los fraternos en la Sociedad y en la Iglesia”
(Estatutos
Generales, art. 30, 4)
OBJETIVOS
1
- VIVIR Y HACER QUE LA FRATERNIDAD VIVA lo que el Padre François decía
que es lo fundamental de la Frater:
CONTACTOS
PERSONALES que no se endurezcan por la
incorporación en una asociación.
CONTACTOS
PERSONALES que se hagan dentro de una visión
de Evangelización.
CONTACTOS
PERSONALES que se verifiquen y se alimenten
en las reuniones de responsables.
Vengamos
a la base: CONTACTOS PERSONALES. Esta
es la actividad más esencial de aquel que quiere vivir a fondo el
Movimiento.
He aquí lo que no puede cambiar si la Fraternidad quiere responder a su
fin.
Para que los enfermos y minusválidos no se acomplejen, para que no se
sientan despersonalizados, para que se desarrollen y tomen su puesto en la
sociedad y en la Iglesia”.
(Circular
Internacional, enero de 1971)
2
- COLABORAR PARA QUE LA FRATER OFREZCA A OTROS LA FUENTE DE LIBERACIÓN
QUE NOSOTROS HEMOS DESCUBIERTO EN JESÚS, fomentando un espíritu
misionero y evangelizador.
3
- DIFUNDIR EL ESTILO Y LA VIDA DE LA FRATERNIDAD en ambientes sociales y
eclesiales.
4
- APORTAR EL CARISMA DE LA FRATER en el ámbito de la Pastoral de la
Salud.
5
- AYUDAR A LA FRATER A SALIR constantemente al encuentro de nuevas
personas, sin ánimo de proselitismo, sino movidos por el amor evangélico.
TAREAS
QUE DEBE REALIZAR
·
Programación
de los contactos personales a nivel del Equipo de vida y formación, del
Equipo Diocesano, del Equipo de Zona, del Equipo General.
·
Programación
de contactos de la Fraternidad con otros movimientos eclesiales y con
otras asociaciones.
·
Organización,
en colaboración con Secretaría, del fichero de personas minusválidas a
las que hay que visitar y contactar. Con una atención especial a aquéllas
que viven encerradas en sus casas.
·
Presencia
en los medios de comunicación social y campañas de prensa, radio,
etc...para dar a conocer la vida y las actividades de la Fraternidad.
·
Creación
de un clima de amistad y de cercanía con las personas enfermas y minusválidas
que se acercan a Frater o a las que se acercan los fraternos.
·
Presencia
constructiva y crítica en Pastoral de la Salud.
·
Organización
de las visitas a los hospitales y residencias de personas minusválidas.
·
Encuentros,
cursillos, reflexiones...para ayudar a los fraternos a realizar bien los
contactos personales y las visitas, ayudando a superar el paternalismo y
el proselitismo.
PERFIL
DEL RESPONSABLE
-
Ha de ser una persona fácil para la relación interpersonal, abierta a la
amistad sincera, que tenga un trato agradable y cariñoso.
-
Espíritu entusiasta y que respire alegría, una alegría
“contagiosa”.
-
Sensible a las nuevas amistades, para favorecer el ambiente fraterno con
la gente nueva.
-
Que sepa evitar el talante
“sectario” o proselitista. Al contrario, que sepa acoger y dejar al
otro en libertad, para que dé libremente los pasos que quiera dar. Estilo
de “pro-poner” el ideal que vive, no de “im- poner” sus ideas o
convicciones.
FUNCIÓN
DE OCIO Y TIEMPO LIBRE
“Su
objetivo es facilitar la relación, conocimiento y promoción de los
miembros de la F.C.E.M, a través de
actividades recreativas, culturales y de tiempo libre, cuidando que
éstas ayuden a descubrir valores humanos y cristianos.
Dichas actividades han de tener el espíritu de la F.C.E.M. y estar
pensadas para las personas con graves dificultades físicas” (Estatutos
Generales, art. 30)
OBJETIVOS
1
- AYUDAR A DESARROLLAR TODAS LAS CAPACIDADES, muchas veces ocultas, que
hay en todos nosotros, utilizando las grandes posibilidades que nos ofrece
la vida moderna como alternativas
a la vida laboral.
2 - FOMENTAR LA CREATIVIDAD para despertar sensibilidades culturales,
maneras de expresividad propias de personas con limitaciones físicas y
sensoriales, estilos de realización personal nuevos, etc...
3 - CUIDAR LA FORMACIÓN INTEGRAL de los miembros de la Fraternidad, para
caminar hacia la construcción de personas libres, procurando el acceso de
las personas minusválidas a la educación, el deporte, las actividades
recreativas, etc...
4 - DESPERTAR INTERÉS por lo
bello, culto y solidario, creando un ambiente de acogida hacia estos
valores.
5 - PROPICIAR LA INTEGRACIÓN DE LAS PERSONAS MINUSVÁLIDAS en las
actividades de un ocio y tiempo libre normalizado, en las asociaciones y
ambientes dedicados al mismo.
6 - ORGANIZAR ACTIVIDADES propias de la Frater, como son las Colonias,
Excursiones, Fiestas,..., de
manera que en todas esas
actividades se viva el espíritu de la Fraternidad.
TAREAS
QUE DEBE REALIZAR
·
Realización
de un estudio sobre el ocio y tiempo libre en las persona enferma y minusválida,
para orientar desde ahí las posibles acciones a realizar desde la Función.
·
Organización
de las Colonias de Verano, con la finalidad de ofrecer la posibilidad de
vivir el espíritu de la Frater de manera intensiva a personas con muchas
dificultades físicas y con especiales obstáculos para relacionarse a lo
largo del año.
·
Organización
de excursiones, como manera de tomar contacto con la naturaleza, convivir
en amistad, ofrecer espacios a nuevas relaciones, etc...
·
Exposición
de manualidades, visitas culturales, conferencias, forums, debates, certámenes literarios, etc...en los que se puedan
cultivar valores que existen en los fraternos y que hace falta despertar y
hacer salir a la luz.
·
Organizar
las fiestas y los momentos de diversión, como espacios para cultivar la
amistad, las relaciones interpersonales, la celebración de momentos
especiales (principio o fin de curso, navidades, carnavales...).
·
Deportes
de todo tipo, tanto participando en las actividades organizadas desde
otras asociaciones como con actividades propias.
·
Cursillos
de cultura general, a partir de temas de interés, para potenciar la
promoción integral de las personas.
PERFIL
DEL RESPONSABLE
-
Persona con sensibilidad hacia todo aquello que nace de las manos de Dios
y de los hombres. Que sepa apreciar todas las dimensiones de la cultura,
como expresión de los signos de comunicación divina y humana.
-
Saber escuchar el silencio, interiorizar todas las vivencias, descubrir la
dimensión irrepetible del otro, ser solidario con movimientos de entrega
generosa y tener espíritu crítico hacia toda comunicación que reciba.
-
Poseer ese sexto sentido que le hace capaz de captar el don de la Belleza
en cada una de las manifestaciones artísticas.
-
Ha de ser imaginativo, para poner en juego la creatividad que conduzca a
canalizar las cualidades de los fraternos en orden a la satisfacción
personal y a la deseada integración social.
FUNCIÓN
SOCIAL
“Su objetivo es informar y orientar a los miembros de la F.C.E.M. sobre
la realidad sociopolítica, económica y legislativa actual, en especial
de la problemática propia del enfermo crónico y minusválido, físico y
sensorial, potenciando la acción social, participativa y reivindicativa
de los fraternos, así como la solidaridad a todos los niveles” (Estatutos
Generales, art. 30, 6)
OBJETIVOS
1
- INFORMAR Y ORIENTAR a los
miembros de la Fraternidad sobre la realidad política, económica y
cultural de la sociedad actual, en orden a impulsar y facilitar la acción
transformadora de los fraternos.
2 - MOTIVAR Y CONCIENCIAR a
todos los fraternos para que descubran la dimensión sociopolítica como
parte integrante y esencial de su compromiso cristiano.
3 - PROMOVER LA PARTICIPACIÓN ACTIVA Y REIVINDICATIVA del Movimiento en
todas las cuestiones que afectan a las personas enfermas y minusválidas,
en colaboración con otros colectivos sociales y otras Asociaciones, en
especial las de minusválidos físicos y sensoriales.
4 - IMPULSAR LA PARTICIPACIÓN PERSONAL
de los fraternos en movimientos y colectivos sociales, políticos,
sindicales, etc...que trabajen por una sociedad justa y solidaria, como
expresión de su compromiso cristiano por la transformación del mundo según
el Plan de Dios.
5 - HACER PRESENTE LA VOZ DE LA FRATER, con sus inquietudes específicas y
sus planteamientos aprobados en las Asambleas y Equipos de decisión, en
las plataformas, federaciones y coordinadoras de asociaciones de minusválidos
en las que Frater está integrada y ante las diversas administraciones públicas,
procurando siempre que nuestra voz tenga en cuenta preferentemente la
problemática de las personas más desfavorecidas de esta sociedad.
TAREAS
QUE DEBE REALIZAR
·
Elaboración
de análisis de la realidad social, para hacerlos llegar a los distintos
niveles de la Fraternidad.
·
Recopilación
y difusión permanente de la legislación vigente en todo el Estado y en
las distintas Comunidades Autónomas en referencia a todo cuanto pueda
afectar a las personas enfermas y minusválidas.
·
Estudio
de la problemática específica del mundo de las personas enfermas y
minusválidas físicas y sensoriales, así como de sus salidas
individuales, colectivas y estructurales.
·
Jornadas,
cursillos, encuentros, etc..., para concienciar a los fraternos sobre la
necesidad del compromiso sociopolítico, como una exigencia esencial de la
fe, y para iluminar desde el Evangelio los problemas sociales.
·
Participación
en las acciones reivindicativas de otros colectivos y movimientos
sociales, promoviendo la solidaridad de todos los fraternos con las causas
justas y que buscan la transformación de las estructuras de la sociedad.
·
Tomas
de postura públicas (denuncias, manifiestos, apoyos,...), en nombre de la
Frater, ante la problemática social, en especial en todo lo que afecta al
mundo de la enfermedad y la minusvalía.
·
Representación
de la Frater en las plataformas, federaciones, coordinadoras en las que
estamos integrados y ante los organismos oficiales.
·
Apoyo
a las personas fraternas que militan en asociaciones de minusválidos y en
organizaciones políticas, sociales, sindicales, etc..., para que sientan
el respaldo de la Frater a su compromiso.
PERFIL
DEL RESPONSABLE
-
Persona sensible a la problemática social, con capacidad para la
“indignación ética” ante la injusticia, venga de donde venga.
-
Persona con espíritu de lucha, consciente de que el empeño que supone
esta Función exige una fortaleza a prueba de bomba. Debe saber que se va
a encontrar con mucha incomprensión y con unos resultados que muchas
veces no se corresponden casi nada con el esfuerzo realizado. Ha de ser
una persona “incombustible” (porque, si no, se “quema”).
-
Que viva su fe sin dualismos, de manera que el compromiso social le lleve
a la contemplación y a la celebración y que los momentos de oración le
conduzcan al compromiso en la realidad.
FUNCIÓN
SECRETARÍA - ORGANIZACIÓN
“Su
objetivo es la organización y el funcionamiento de la F.C.E.M. y agilizar
sus tareas al respecto, así como potenciar la asistencia y participación
de sus miembros en las reuniones que convoque” (Estatutos
Generales, art. 30, 7)
OBJETIVOS
1
- ESTAR AL SERVICIO DE LA ORGANIZACIÓN de todas las actividades del
Movimiento: reuniones, encuentros, asambleas, etc...
2
- SER AGENDA DEL EQUIPO, disponiendo en todo momento de las informaciones
precisas y haciéndolas llegar a todos los miembros del Equipo.
3 - MANTENER VIVA LA MEMORIA DEL MOVIMIENTO, para que todos tengan a mano
los datos de la historia de la Frater, la documentación para poder
afrontar los distintos temas que se tratan, los materiales necesarios para
las reuniones.
4 - DEJAR CONSTANCIA DE TODOS LOS ACTOS IMPORTANTES, organizando el
Archivo, levantando actas, etc..
5 - FACILITAR LAS COMUNICACIONES, haciendo circular las noticias de interés
general, teniendo al día el fichero y base de datos.
6 - AYUDAR A LAS OTRAS FUNCIONES A ELABORAR MATERIALES, a difundir
boletines o circulares, etc...
TAREAS
QUE DEBE REALIZAR
·
Elaboración
del Orden del Día acordado por el Equipo paara las reuniones de todo tipo
que se celebren.
·
Convocatoria
de todas las reuniones, a través de carta, fax, teléfono, etc...
·
Gestión
de las casas y lugares de reunión, teniendo siempre presentes las
necesidades del colectivo que se va a reunir.
·
Levantamiento
de acta de todas las
Asambleas y encuentros de importancia.
·
Organización
del Archivo de la Frater, clasificando y custodiando todos los documentos.
·
Correspondencia
de todo tipo, para que las informaciones circulen adecuadamente.
·
Servicio
permanente de la documentación, materiales, infraestructura, etc... que
se necesita en las reuniones.
·
Actualización
permanente del fichero y de la base de datos, al servicio de todas las
Funciones que lo precisen.
·
Elaboración
de circulares y toda clase de materiales que sean necesarios para la buena
marcha de las actividades.
·
Colaboración
con el Ecónomo a la hora de pedir y justificar subvenciones.
PERFIL
DEL RESPONSABLE
-
Ha de ser una persona organizada y que no le disguste “andar con
papeles”.
-
Convencida de la importancia de esta tarea organizativa y que la viva sin
complejo.
-
Que esté constantemente atenta a los pequeños detalles y a todo lo que
el Equipo necesita para funcionar
mejor.
-
Que no se deje vencer por la “burocracia”, sino que sepa vivir atenta
a las personas, que son más importantes que las cosas. Sobre todo, que
cultive una fina sensibilidad por los que tienen más dificultades para
entender los temas, seguir los debates, etc..., facilitándoles la
participación plena.
FUNCIÓN
DE ECONOMÍA
“Su
objetivo es administrar y llevar con transparencia la economía de la
F.C.E.M. y presentarla a los órganos correspondientes, potenciando la
comunicación de bienes entre sus miembros” (Estatutos Generales, art. 30, 8).
OBJETIVOS
1
- ADMINISTRAR los bienes y recursos que tiene el Movimiento, desde una
sensibilidad hacia los criterios evangélicos en el uso del dinero y de
los recursos materiales, con la constante preocupación por los más
pobres de la sociedad y de la Frater.
2 - GESTIONAR aquellos servicios que la Frater organice, siempre conforme
a las directrices de los Estatutos y de las decisiones de la Asamblea.
3 - LLEVAR LA CONTABILIDAD de todas las actividades, conscientes de que el
dinero de todos ha de ser respetado y controlado de manera seria y
responsable.
4 - POTENCIAR LA COMUNICACIÓN DE BIENES
entre los miembros de la Fraternidad, invitando a la solidaridad
entre los fraternos y con las personas y colectivos necesitados, con
particular énfasis en la solidaridad con el Tercer Mundo.
5 - ASESORAR PERMANENTEMENTE AL EQUIPO acerca de las formas de financiación
de la vida y acción del Movimiento, así como de la manera de
rentabilizar los recursos disponibles, al servicio de la misión de la
Frater.
6 - PEDIR LAS SUBVENCIONES que se vea necesaria por parte del Equipo y
cuidar que dichas subvenciones se soliciten según criterios claros,
acordes con la identidad de la Frater.
TAREAS
QUE DEBE REALIZAR
·
Elaboración
del presupuesto anual.
·
Revisión
periódica, con los otros miembros del Equipo, para ver si el presupuesto
y su realización coinciden y para establecer las correcciones oportunas
al presupuesto o a las actividades.
·
Asiento
de entradas y salidas de todas las actividades.
·
Realización
del Balance anual, a presentar en el Equipo y en los órganos correspondientes.
·
Información
permanente a todos los fraternos de las necesidades que se van
presentando, para potenciar el compartir los bienes entre los miembros de
la Fraternidad.
·
Información
de las cuentas, con transparencia y claridad, para ayudar a la
corresponsabildad de todos en la economía del Movimiento.
·
Gestión
de la aportación de las distintas Fraternidades a las necesidades de la
Diócesis, de la Zona, de la Frater General e Intercontinental, a través
de los 5% y demás contribuciones establecidas.
·
Gestión
de la solicitud de subvenciones y la justificación de las mismas, en
colaboración con la Secretaría.
PERFIL
DEL RESPONSABLE
-
Que entienda de cuentas, para saber administrar los dineros de manera
responsable.
-
Generosidad en el manejo de los bienes propios, siendo testigo del
compartir ante los demás fraternos.
-
Capacidad para gestionar recursos y hacerlos rentables.
-
Que sepa informar de las entradas y salidas de
las distintas actividades.
-
Respeto y valoración de todos los fraternos, con sensibilidad para captar
las necesidades de los más necesitados y con capacidad para interpelar a
los que más tienen para que sepan compartir.
ALGUNAS
COSAS PRÁCTICAS PARA QUE TODO ESTO “FUNCIONE”
Esto
de las Funciones no lo debemos vivir con agobio, sino como algo necesario
para la vida de la Fraternidad, pero que no debe complicarnos la vida.
Todo lo contrario, las Funciones pretenden ayudarnos a vivir la
Fraternidad con mayor sentido y eficacia.
Si hemos entendido bien todo lo anterior, la cosa debemos afrontarla de
manera realista. Hay que contar con las personas que somos y las
posibilidades que tenemos.
·
Por
ello, lo primero es no pretender “cubrir” todas las Funciones sea como
sea, para tenerlas todas cubiertas. Es preferible irlas cubriendo en la
medida en que la vida de la Fraternidad Diocesana o del Equipo de vida y
formación lo vaya exigiendo. Eso parece más realista y efectivo. Si de
momento no somos más que tres personas o cuatro en el Equipo Diocesano,
lo que no debe faltar es la Función de Representación, que es la básica
y la llamada a animar todas las demás. Éstas se van cubriendo poco a
poco, según se vaya pudiendo...
·
Es
fundamental que la persona que asuma una Función se sienta a gusto en
ella, no que sea un “martirio” permanente el trabajar en esa tarea. Si
en Frater lo único que hacemos es quejarnos de que no estamos a gusto ¿qué
Buena Noticia vamos a transmitir a nadie? Si lo único que
“respiramos” por doquier es amargura ¿qué pintamos en la Frater? Por
tanto, que se procure que cada cual esté en una Función que realice a
gusto, con entusiasmo, con el espíritu de contribuir a una tarea
comunitaria e ilusionante. Por eso, corresponde al Responsable estar
atento a ver si cada persona realiza bien su Función, qué dificultades
tiene, ayudarle a solucionarlas, abrirle caminos de futuro a su actuación,
etc...
·
Tampoco
se ha mostrado como una buena práctica el que una misma persona asuma
varias Funciones a la vez, incluso a distintos niveles (diócesis y zona,
por ejemplo). Lo que suele suceder es que no se llevan bien ninguna de
ellas. Y se impide, tal vez, que otras personas asuman la parte de
responsabilidad que les corresponde. Es preferible que, de momento, esa
Función quede sin cubrir y que la asuma todo el Equipo a que una persona
se “cargue” con dos o tres Funciones.
·
Las
Comisiones de la Función son una buena ayuda para aclararse mejor en lo
que tiene que hacer dicha Función en una Diócesis o en una Zona. Pero
también las Comisiones hay que irlas organizando en la medida en que se
vaya necesitando, no por decreto ley. Las Comisiones Diocesana son la
reunión del Responsable de la Función con los que llevan esa misma Función
en los Equipos de Base. Y las Comisiones de Zona son la reunión de la
persona Responsable de la Función en la Zona con todos los Responsables
de la Función de las Diócesis. Sabemos que el Secretariado (actualmente
sólo lo tienen tres Funciones -Formación, Misionera-Difusión y Social)
lo constituyen la persona Responsable General y los de Zona de la Función,
más los asesores que se necesiten.
·
Otra
cosa que no da buen resultado: que en algunos sitios lo de las Comisiones
se entiende como que la Función, por ejemplo a nivel diocesano, la deben
llevar entre varias personas y ninguna asume la “titularidad” de la
Función. Eso es una mala práctica. Porque, precisamente lo que se
pretende con las Funciones es que una persona asuma personalmente lo que
es misión de todo el Equipo. Si la responsabilidad se diluye en otro
subgrupo, no se ha entendido el asunto. Y el resultado es que no es
posible un verdadero Equipo Diocesano. Eso tiende a llevar las cosas “asambleariamente”,
todo entre todos, y eso no es lo que ha decidido la Frater como su
organización propia. Además, la experiencia demuestra que así no
“funcionan” las cosas. Hay el peligro de que, a la hora de la verdad,
nadie dé la cara cuando haya que darla...
·
Finalmente,
todas las Funciones deben acentuar su carácter complementario con las
otras. Es lo que hemos dicho siempre de la “interrelación de las
Funciones”. Tener siempre en cuenta que la misión es de todos y que
cada uno hace una parte, pero abiertos siempre a lo que toca hacer a los
demás... |