Miguel Ángel Arrasate con los fraternos de Pamplona

05.09.2014 17:00

En esta semana se ha producido un encuentro de Miguel Ángel Arrasate, consiliario del Equipo Intercontinental, con FRATER Pamplona. Miguel Ángel comparte sus impresiones:

"Con los fraternos de Pamplona…

Un par de horas, después de varias llamadas telefónicas, hemos estado compartiendo. Cosa curiosa, nunca nos habíamos visto y hemos conversado como si siempre nos hubiéramos relacionado. Este es uno de los regalos de la fraternidad. Y deja un tan buen sabor de boca y corazón…

Estábamos Celia Abrego, Luis, su esposa María Pilar, María Ascensión, Alicia Jiménez, la antigua coordinadora que ahora reside en la Casa de la Misericordia… Encarna, que la cuida y quiere con mucho cariño… hemos saboreado, además de la conversa, unos cafés y unas chistorras, todo invitación de Encarna. Me atreví a invitar a Melin, un joven dominicano que lo conocí en su país, acompañaba allí, como colaborador, a la Frater  y luego participó en la asamblea continental, en Perú, como colaborador. Aceptó la invitación y juntos disfrutamos recibiendo el regalo de la Fraternidad y  también construyéndola.

Hemos compartido la vida que aquí y allá vivimos…  ellos querían saber y yo también. Descubrir que tenemos hermanos en África, Europa, América latina, India y Taiwán siempre abre el corazón y lo invita a funcionar mejor. Hubo risas, bromas y sobre todo el gusto de estar juntos.

La reunión de Segovia estuvo presente… no hay que perder los contactos… hagamos lo que hagamos, siempre es un sembrar cotidiano… y los años no anulan esa tarea del sembrar que  es la responsabilidad de vivir… como la vela, que vive su vida y solo así es ella, dando luz, iluminando… y para esto no hay edades… toda la vida está llamada a ser palabra buena de Dios… qué bonito fue cuando una de ellas, en el transcurso de la reunión decía, aquí, cuando lo tenemos todo, fácilmente nos encerramos… qué hermoso análisis de nuestra sociedad consumista que nos va aislando haciéndonos creer autónomos, independientes y a la vez robándonos eso que Adán supo descubrir a quien Dios nos regaló como compañero de camino: es carne de mi carne de mi carne y hueso de mis huesos…  y eso es lo que de alguna manera podemos sentir en la visita, que el otro es semejante a mí, con dignidad, mi hermano y como yo ha de tomar su camilla y ponerse a caminar con los hermanos y hermanas haciendo humanidad…

El tiempo corrió y con él nosotros… Pagola estuvo en nuestra conversación, también los ocho apellidos vascos… también los kikos,  que se llevan a la gente y lo que para nosotros es básico, recordando a François: hay que volver a Jesús pues Él es el que sabe mirar y llegar al lugar que nadie destruye: nuestra dignidad, nuestra capacidad de amar y ahí oír sus palabras: levántate, toma tu historia  y  ponte en camino, haciendo comunidad.

La Fraternidad te regala eso: fraternidad…"