Asamblea Europea de la Fraternidad

13.09.2026 22:40

“CONSTRUYAMOS PUENTES. AÚN HAY QUIEN NOS ESPERA” (Henri François)

Del 7 al 12 de septiembre ha tenido lugar la Asamblea Europea de la Fraternidad en Csíksomloyó (Rumanía) con la participación de las Fraternidades de Francia, España, Eslovenia, Rumanía y Polonia. También participaron miembros del Equipo Núcleo, colaboradores y traductores, hasta un total de 23 personas.

Durante la Asamblea se desarrollaron dos ponencias: Itinerario Espiritual de la Fraternidad, por José María Marín, Consiliario intercontinental; y La Iglesia es nuestra casa, por Felipe Bermúdez, Coordinador intercontinental adjunto.

Se compartieron los informes de las Fraternidades existentes en Europa, así como del Equipo Europeo y del Equipo Núcleo.

Por último, elegimos a Judit Simon, de la Fraternidad de Rumanía, como nueva Coordinadora Europea, a la vez que agradecimos el trabajo realizado por la Coordinadora saliente, Liliana López, de la Fraternidad de España.

La idea central de la Asamblea giró en torno a la construcción de puentes: construir puentes entre personas con y sin discapacidad, jóvenes y mayores, distintas culturas y experiencias…; tenía como punto de partida el proverbio inglés que recogía el padre François en uno de sus mensajes: «Dios no construye puentes, nos da manos para construirlos». La frase también es reflejo de la Fraternidad: oportunidad para comunicarse, escucharnos, compartir experiencias, dando valor a la persona con discapacidad, comprometida con su vida y la de sus compañeros/as, haciendo comunidad, cuidando la solidaridad y la inclusión. Desde nuestras diferencias descubrimos muchas cosas que tenemos en común.

La velada de convivencia final contó con una muestra de baile en silla de ruedas, la actuación musical de un grupo de lengua de signos y el grupo de danza folclórica Székelykáli, que reúne a varias generaciones sobre el escenario.

La Asamblea puso de manifiesto que la comunidad se fortalece cuando buscamos lo que nos une: el respeto a la dignidad de la persona, la aceptación, la solidaridad y el amor son valores que trascienden fronteras.

Como decía una de sus participantes: La Asamblea de Csíksomlyó ha concluido, pero la misión de la Fraternidad continúa.

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