Crónica de la Jornada extraordinaria "virtual" de Apostolado Seglar

13.05.2020 17:06

El sábado 9 de mayo, se ha celebrado la Jornada Extraordinaria de Apostolado Seglar, organizada por la CEAS (Comisión Episcopal de Apostolado Seglar), que, tal como obligan las circunstancias provocadas por la pandemia del COVID-19, se ha realizado virtualmente. Por parte de Frater asistimos Enrique Alarcón y Ana Quintanilla.

La Jornada comenzó con una bienvenida de D.Luis Manuel Romero Sánchez, director del Secretariado de la renovada Comisión, que tras la reorganización de marzo de la Conferencia Episcopal pasa a ser Secretariado de la ”Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida”.

Con la oración se inició la Jornada, tras la que se leyó un mensaje de Mons. D. Carlos Escribano, presidente de la Comisión.

A continuación escuchamos la ponencia: “Impulsos y desafíos pastorales para el Pueblo de Dios en salida”, a cargo de D. Carlos Loriente García, doctor en Teología Fundamental, profesor de Teología en el Instituto Teológico San Ildefonso, de Toledo. El ponente desarrolló su intervención desde lo que significó el Congreso de Laicos en febrero de este año, y la situación, inédita por su dimensión, que estamos viviendo.

Con ejemplos, representó la diversidad de momentos, acciones, iniciativas que se han desarrollado en otros contextos históricos, durante los cuales se ha manifestado lo mejor y lo peor del ser humano, dando lugar hasta a caída de imperios, como el romano.

Una mención a los medios de las nuevas formas de comunicarse, sin olvidar que nada puede sustituir la presencia viva con el hermano, con Jesús.

Las epidemias y sus contextos dan lugar a situaciones que con paciencia - una actitud a ejercitar-, confianza en Dios, en los seres humanos y con el recuerdo de lo que se ha vivido, nos ayuden a seguir adelante ya que no estamos trabajando para hoy ni para mañana sino para la eternidad. Esta misma idea se repitió en el Congreso de Laicos de febrero.

Al final de la Jornada se animó a comunicar las experiencias en este tiempo de pandemia. Es importante fortalecer la presencia de la fe y de los creyentes en las situaciones de las personas.