Navidad es tiempo de...

12.12.2018 17:00

Como cada año, cuando acostumbramos a hacer presente el recuerdo del nacimiento de Jesús, nos gusta celebrar con gratitud esa presencia-regalo del cariño-amor-espíritu que estaba presente en José –el hombre justo- y María –la llena de vida, de gracia-: Jesús, el de Nazaret, quien, con su manera de vivir, nos hizo sentir que estaba Dios con nosotros.

 

La sociedad lo celebra de modo muy diverso. A veces hasta de una manera que nada tiene que ver con lo que decimos celebrar. Tristemente es asi. De una manera u otras, quizás entre todos hemos ido construyendo un poco estos estilos de vida.

 

Tambien, entre nosotros, nos gusta reunirnos, comer juntos, hacernos regalos, visitarnos, escribirnos, llamarnos por WhatsApp, hacer comunicaciones… Nuestro hermano el padre François, en estas fechas, tambien gustaba de comunicarse, a través de cartas, con los hermanos y hermanas de la fraternidad. No perdamos esta costumbre.

 

En uno de sus mensajes, era la navidad del año 1948, se expresa así: “La música de navidad viene a transformar nuestra condición humana, viene a poner a Dios con nosotros… Siempre es el tiempo para curar, para construir, para amar, para la paz”. En ese mismo mensaje hacia una pregunta que, para cada uno de nosotros, pasado el tiempo, continúa teniendo pleno sentido y valor: “¿Nuestra alegría de Navidad durará solo el tiempo de ver secarse el abeto, el arbolito, de acabarse las velas encendidas, de oscurecerse los cabellos del ángel y las bolas multicolores?”.

 

Su respuesta era tajante, fuerte, firme, expresiva de su fe y por ello, apasionada por la vida: “¡No, mil veces!”

 

Con Jesús y como Jesús, estemos siempre abiertos al mundo, contagiando vida. Ese fue y es el camino de Jesús. Que sea también el camino fraternista…

 

Como Jesús y con Jesús, digámonos los unos a los otros, a todos, sin excluir a nadie: levántate y hagamos juntos el camino de la fraternidad.

 

Equipo núcleo