Es de valientes seguir el camino que marca el corazón

11.03.2018 10:00

Dios es amor, estaba escrito en la capilla de la casa donde tuvimos la reunión-asamblea de Frater del continente africano, en febrero. Dios es y sabe a corazón, eso pensé y sentí en Kigali (Rwanda) durante los días vividos. En cada gesto de la convivencia percibía que eran personas valientes que siguen el camino que marca el corazón… y seguir esa ruta es un camino que se hace desde lo cotidiano, abiertos a la vida, invitándonos a vivirla.

 

Hermanas y hermanos de África compartiendo, día a día, los relatos del vivir comunitario para luego celebrar, en eucaristía, esa misma vida. Y nuestra escucha atenta compartiendo, también desde la experiencia de vida, reflexiones que expresan nuestro ser fraternidad.

 

Compartimos presencias. Decidimos juntos la asamblea próxima. Valoramos sus logros y nuestros retos. Pensamos juntos en nuestro encuentro mundial: el comité intercontiental a celebrarse en Segovia, España, el próximo agosto. Compartimos nuestra fe y el alimento diario con quienes, como nosotros, hacían de la casa lugar de encuentro y convivencia.

 

En las diversas realidades y culturas se va haciendo camino, aprendiendo a construir la fraternidad:

la visita es ese regalo, ese sol que ilumina la vida, esa semilla que genera esperanza…

el trabajo en equipo nos moldea, nos educa, nos hace crecer como personas corresponsables, en comunidad…

la formación liberadora nos abre horizontes, nos impulsa, nos da herramientas de trabajo, fortalece nuestro movimiento organizado…

los proyectos de vida que desde lo que está en nuestras manos, en solidaridad compartida, hacemos realidad, dando pasos para ir saliendo de esas situaciones que tienen sabor a muerte, hacia experiencias de vida en dignidad, para vivir con los demás, asumiendo nuestra humanidad, expresando así nuestra espiritualidad de resucitados.

 

Cada encuentro va haciendo realidad el levántate y anda y camina a la comunidad… Levantarnos para caminar por las sendas del evangelio, ese proyecto de vida hecho realidad en la persona de Jesús que hizo el camino del amor, con  hombres y mujeres. Ese camino de amor, abierto, universal, que está más allá de religiones y que se encarna en cada encuentro, en cada visita, en cada trabajo realizado en favor de una vida más digna para todo ser humano. 

 

La valentía vivida día a día, haciendo el camino que marca el corazón, hombres y mujeres con discapacidad que hemos escuchado la invitación de Jesús: levántate y ve a la comunidad y, como él, también decimos a todo ser humano que encontramos en el camino: Levántate y anda, ve a la comunidad. Y lo decimos en fraternidad, como quería François, apóstoles unos de otros, en misión.

 

Nuestras vidas sencillas, también son palabra que invita a la sociedad entera a levantarse y caminar para juntos ir forjando una vida que sea comunidad para todo ser humano, con el derecho a ser vivida en plenitud –a como quería Jesús-  desde toda la dimensión de nuestra existencia, desde nuestra vocación propia, desde nuestro trabajo responsable, libre y cuidadoso en la sociedad concreta donde vivimos.

 

Es de valientes seguir el camino que marca el corazón.  Esa valentía que se teje día a día, a ritmo de corazón, para que la vida digna no se paralice, y en esa armonía de vida y corazón, hilar la fraternidad, tejer convivencias humanas, dignas, justas, felices que tienen derecho a vivir a cualquier edad, en todo camino, en los distintos lugares de la tierra.

 

Seguir el camino que marca el corazón, es de valientes. La fraternidad africana con la que compartí esos días es mujeres y hombres valientes que se atreven a seguir el camino del corazón que sabe a Dios… Dios que se dice y se  muestra en los hombres y mujeres que aman porque se arriesgan a hacer el camino que marca el corazón, como nuestros hermanos y hermanas de África,  

 

Esos días, un inmenso regalo. Dios también es regalo. El regalo es para agradecerlo y hacerlo vida… el corazón es para la vida y amando, cuidando y dejándose cuidar, vive.

 

 

Miguelangel arrasate

11.03.18. panamá