XLII Asamblea General

XLII Asamblea General

Hemos celebrado nuestra XLII Asamblea General en Frater. En ella hemos participado 7 zonas (Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla y León, Catalunya, Comunidades de Valencia - Murcia, y Mixta) con 21 diócesis (Almería, Málaga, Huesca, Las Palmas, Ávila, Burgos, Salamanca, Segovia, Soria, Zamora, Valladolid, Barcelona, Girona, Lleida, Tarragona, Vic, Alicante, Castellón, Valencia, Madrid, Huesca y Guipúzcoa). Presidida la Asamblea por Enrique Alarcón y el resto del Equipo General, fue inaugurada con un saludo de la fraternidad anfitriona  (Chema, por Segovia),  representantes en el Equipo Europeo  (Liliana), el obispo de Segovia, D. César Franco y el presidente nacional de COCEMFE, Anxo Queiruga . Posteriormente nos acompañaron nuestros hermanos de la HOAC, Gonzalo Ruiz y Berchmans Garrido.  Fue un encuentro fraternal  de 87 personas que nos juntábamos alrededor del espíritu misionero y evangelizador de Frater.

 

 

El tema y lema de este año hace referencia a nuestra identidad de participación en la misión de Jesús, en la responsabilidad personal y colectiva que implica el seguimiento a su persona y a la  asunción de su proyecto, el Reino de Dios, especialmente entre las personas más desfavorecidas,  aquellas con enfermedad o discapacidad. Reflexionamos sobre el carácter laical de lo que somos, dentro del mundo y de las realidades donde vivimos. No somos clero, que lo necesitamos; somos laicos y laicas que quieren realizar el proyecto de amor de Jesús  en la Iglesia y desde la Iglesia para ser fermento en medio de la sociedad y ayudar a su transformación.

 

Nos guió en esta reflexión Ana Quintanilla, que desgranando el documento  “CRISTIANOS LAICOS, IGLESIA EN EL MUNDO. Líneas de acción y propuestas para promover la corresponsabilidad y participación de los laicos en la vida de la Iglesia y en la sociedad civil” (1991), nos llevó a trabajar por zonas para compartir inquietudes y compromisos como fraternidad activa en nuestra realidad eclesial y social.

 

 

Toda esta reflexión no nos alejó del trabajo de organización tan necesario: aprobación de actas, cuentas y balances, memorias de actividades, presupuesto y programación del plan de trabajo para los dos próximos años.

 

El intenso trabajo realizado el 1 de junio culminó con la celebración de la eucaristía, donde utilizando los símbolos de tejas y ladrillos, escenificábamos nuestro compromiso de ser piedras vivas de la Iglesia y constructores de una sociedad más justa y fraterna: una casa grande, común para todas las personas, las criaturas; donde el espacio y los recursos sean expresión de la fraternidad universal.

 

Y después del encuentro de comunión espiritual, llegó el momento de encuentro festivo y gastronómico de nuestras diócesis: Yiyi y Benito nos recordaron  sus viajes por Roma, como Maricarmen y Dña. Rogelia; Valencia nos recordaba con un teatrillo las luces y sombras de los matrimonios… y los suegros; y finalmente Emilio y Cloti nos alegraron la noche con sus rojas narices de payasos. Y todo ello, con abundantes rosquillas, barquillos, deliciosas pastas  y regado por vino dulce o licor de nuez.

 

El domingo por la mañana tratamos asuntos también interesantes e importantes como la marcha de Frater Europa, la confirmación de la realización de la Semana de Fraternidad para el verano del año 2020 en Málaga y el nuevo tríptico divulgativo de Frater. Se informó también sobre la evolución de las obras  de la nueva sede en Madrid (que esperamos terminen a finales del verano) y se debatió sobre la necesidad de un lugar donde organizar nuestros archivos históricos, administrativos y de materiales para terminar de asentar toda la estructura organizativa de Frater España. Como podréis imaginar, quedan muchos detalles para seguir trabajando en las próximas Comisiones Generales.

 

Finalmente y con el sosiego que se necesita para despedirnos con un buen sabor de boca, Joan Manuel Arnau, de Castellón,  nos presentó las primeras copias de la traducción del libro “Et nous voilá ¡VIVANTS¡”:   ¡AQUÍ ESTAMOS, VIVIENDO! En él  se recogen los primeros escritos del P. Paul Thierry d’Argenlieu, que fue, en el principio del  Movimiento, el teólogo de la fraternidad de Francia. El obispo de Verdún,  Mons. Georges Petit, le encomendó desde los primeros momentos ir dando base teológica y pastoral al ‘espíritu fraternal’ vivido por las personas  con enfermedad y/o con discapacidad de la Fraternidad Católica de Enfermos. Es un excelente trabajo de traducción  e investigación de Joan Manuel que nos devuelve y refresca  las raíces de Frater. Os invitamos a leerlo cuando esté la publicación finalizada y disponible.

 

Y como las distancias en kilómetros son grandes, los viajes marcan el fin del encuentro y las despedidas. Agradecemos los esfuerzos realizados en la celebración de esta XLII Asamblea General para encontrarnos y deseamos que, renovados los ánimos y los proyectos, nos volvamos a ver muy pronto. Gracias por vuestra presencia, colaboración e ilusión por seguir construyendo como piedras vivas la Frater, la Iglesia, la sociedad y el mundo, nuestra casa común.

Fotogalería: XLII Asamblea General